no esperes una carta de amor.no esperes un perdón.
y si, me molesto, en vos queda todo lo que paso.
ibas a cambiar el mundo, y no cambiaste nada hay que remar igual en subida que en la bajada lo mismo es errarle a la salida que a la llegada cuando todo estaba oscuro ay como brillaba tu alma hoy se apagaron tus luces, ya no te brilla nada me convencías de todo me transmitías confianza. de todo eso que era tuyo, ya no te queda nada. ya no sobran como antes las ganas de abrazarte ya no sobran como antes las ganas de mirarte ni de abrazarte, ni de mirarte y no mostraste nada y no cambiaste nada ya no te brilla nada ya no te queda nada
y no se que otras cosas mas me dijo, pero bueno. Compro quinientos lysoform, alcohol en gel y que se yo. la cuestión es que con esto de la porcina me tienen hasta los..
Cómo desearía poder caminar por las puertas de mi mente Sujetar la memoria cerca Ayudarme a entender los años.
I really want you to really want me. But I really don't know if you can do that. I know you want to know what's right. But I know it's so hard for you to do that. And time's running out as often it does. And often dictates that you can't do that. If they can't break this feeling inside. That's burning up through my veins

Inocencia interrumpida es una memoria de 1993 escrita por la autora estadounidense, Susanna Kaysen. En el libro, Kaysen relata sus experiencias como paciente de un hospital psiquiátrico en la década de 1960. El título original de la memoria, Girl, Interrupted, es tomado de la pintura de Johannes Vermeer, Girl Interrupted at her Music (Joven interrumpida en su música)


Así que no te vayas, digas lo que digas, di que te vas a quedar para siempre y un día más... Por lo que dure mi vida. Porque necesito más tiempo. Sí, necesito más tiempo para arreglar las cosas. Maldigo mi situación y los juegos que debo jugar... con todas las cosas que tengo en mi cabeza. Maldigo mi educación, no encuentro las palabras... para decir con todo lo que tengo en la cabeza